Camas separadas
Llegan las vacaciones y, dado que la cuestión económica está complicada, deciden sumarse a las vacaciones de los padres de Juan: 15 días en la playa, en una casa alquilada por ellos.
Todo muy lindo (relativamente), salvo por un detalle: El padre de Juan no acepta bajo ningún concepto que Juan y María duerman en la misma cama. A pesar de que ellos conviven, el padre de Juan dice que, si van a ir a "su" casa, entonces va a ser bajo sus reglas. Y esa regla implica no aceptar que haya otro nido de amor que no sea el de los padres de Juan.
Se generan dos problemas entonces:
1- Aceptan Juan y María las vacaciones, aunque eso implique no compartir la cama por 15 días?
2- El hecho de que el padre de Juan no acepte que compartan cama durante las vacaciones, no implica de alguna forma que el no aprueba su convivencia diaria?
X, mamá, se llama X!
Si tu familia llama a tu pareja sistemáticamente por el nombre de tu ex... ¡¿Qué hacés?!
Matrimonio por kilo
Yo: .... y decime... ¿estás de novio o algo?
M: Si, estoy de novio. Conviviendo ya desde hace un tiempo.
Yo: Mirá que bien... ¿pinta para casorio?
M: Y... ella quiere. Y yo se lo prometí.
Yo: ¿Se lo prometiste? ¿Cómo es eso?
M: Si. Yo le pedí que bajara de peso y ella me hizo prometerle que si bajaba 20 kilos mas, yo me casaba.
Yo: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡...!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
M: ¡Y eso que ya bajó 16! Estaba en 96 kilos.
Yo: ... (asombros por doquier)
Cuestión que me quedé pensando....
¿Qué clase de promesa es esa? ¿Cuánto futuro tiene un matrimonio que se concreta por una especie de apuesta?
Ponele que...
Estuviste en pareja con la misma persona desde finales de la secundaria.
Te casaste hace algunos años con esa persona.
La relación fue desmejorando a pasos agigantados.
Las múltiples charlas al respecto con tu partenaire no avanzaron (o, al menos, no mejoraron las cosas para vos).
Una suma de factores hace que resuelvas separarte.
Estás triste y te invade la decepción por una relación que se rompe.
Pasan un par de semanas y, aunque duele la distancia, sentís que te sienta mejor.
Un día, por algún motivo poco preciso, te ataca la sospecha de que te hizo una guachada, no una infidelidad pero algo jodido en serio, algo que te dolería demasiado, algo por lo que le perderías por completo el respeto y la confianza.
¿Es importante?
¿Merece enfocar ahí energías?
Derechos especiales
Mariela y Hernán son muy amigos. Desde hace años charlan durante horas de temas de los más variados y él fue (todavía es) uno de los pilares de su autoestima. Básicamente porque con él puede hablar un poco más descomprimida de sus mambos. Él está, la escucha, la aconseja, la empuja, la anima, juega a que le tira los perros para subirle un poco el ego. En algún momento Mariela pensó que era más que un juego, que era un encare propiamente dicho pero la tranquilizó el hecho de que él estuviese enamoradamente casado. Sin embargo, justo ahí, pensó que de no ser por ese factor quizás lo vería como un tipo posible.
Ahora está desorientada. Parece ser que, anulando las posibilidades de que ella no interprete las señales, él propuso de manera bastante directa tener un encuentro íntimo. Él piensa que lo pasarían bien juntos, que disfrutarían mucho. Alega que la confianza es fundamental para que ella pueda desinhibirse en el sexo y que, entonces, la experiencia con él podría sentarle bien. Además dice que no tiene por qué peligrar la amistad porque no hay mayor riesgo de que se enganchen. Ella porque él está casado. Él porque ya está enamorado. Otro dato, ambos saben que si la mujer de Hernán supiera de ese encuentro el matrimonio no tendría retorno.
Vos, ¿qué les dirías?
Todo queda en familia
"Me parece que la posta es alejarte de la persona que te atrae.
Te redoblo la apuesta... Que pasa cuando no podes alejarte por fuerza mayor, digamos que la que te calienta es la hermana de tu pareja por ejemplo???"
En principio diría que, como poder, podés alejarte perfectamente. Pero para eso, deberías cortar con tu pareja, ya sea blanqueando o no cual es el motivo del alejamiento. Y sabemos que es absolutamente improbable que eso suceda...
Ahora bien.... conociste a un/a tipo/mina, te gustó, le gustaste y empezaron a salir.
Al poco tiempo, conocés a su familia y, luego de varios momentos familiares compartidos, caes en cuenta de que -para decirlo de forma fea- te equivocaste de hermana/o.
Alejarte de la tentación, como dice Natys, es una opción. Pero los seres humanos somos codiciosos y no nos gusta quedarnos sin el pan y sin la torta. Entonces optamos entre quedarnos con lo que tenemos, resignándonos a solo imaginar como sería estar con su hermana/o, o nos jugamos por el premio mayor.
Suponiendo que fuera tan fuerte la atracción para con tu cuñada/o que quisieras optar por lo segundo. Es decir, cambiar de pareja pero no de suegros....
¿Cómo encararías el problema?
Planteo controvertido
Tengo algo importante para decirte.
Hace un tiempo conocí a una persona que me provoca algo particular. Físicamente no me gusta y su personalidad tampoco me atrae como para tener una relación amorosa. Pero, por algún motivo, tengo unos deseos incontenibles de coger con esta persona.
La verdad, me gustaría que ésto no me esté sucediendo, pero no puedo evitarlo. No puedo controlar lo que me pasa.
Si tengo que ser realista, debo decirte que, probablemente, mas tarde o mas temprano, termine cediendo ante la tentación.
Te estoy contando ésto porque, a pesar de lo que me pasa con esta persona, mi amor por vos sigue intacto y tan fuerte como siempre, y no quisiera ocultarte semejante cosa. Creo que mereces saberlo.
Además, quisiera saber si, en caso de que termine cogiendo con esta persona, serías capaz de aceptarlo y seguir queriéndome. De no ser así, lo entendería y me dolería profundamente, porque yo creo que sin vos no puedo vivir.
Creo que lo mas justo es que vos sepas todo ésto, así podés elegir lo que creas que es mejor para vos.
¿Cómo reaccionarías ante semejante planteo?
Justicia al azar
Luego de varias horas de cerveza/winning eleven/cerveza, deciden liquidar las ultimas dos botellas fumando al aire libre. Se sientan en el balcón, culo en el piso, espalda apoyada contra la baranda y chocan botellas como si fuese el primer brindis de la noche.
Al terminar la última gota de cada botella, y producto de su "inhibición", deciden hacer una locura: arrojar, los dos al mismo tiempo, cual ramo de novia, las botellas hacia atrás. Osea, hacia la calle.
Lamentablemente, el destino y la mala suerte quiso que una de las dos botellas impactara directamente sobre la cabeza de un transeúnte, provocándole la muerte. Y dado que las botellas eran de diferente marca, se pudo saber quien fue el que hizo el lanzamiento desafortunado.
¿Merecen los dos la misma condena, o debería recibir una pena mayor quien fue perjudicado por el azar?
No sé que dictamina la ley argentina para este caso -si alguien lo sabe y puede iluminárnos, bienvenido sea-, pero me interesa mas saber la respuesta basada en el criterio personal de cada uno.
Tomala vos... dámela a mí...
Vos sos uno de los sobrevivientes al recorte. Probablemente porque sos uno de los mas antiguos y de los que mayor empeño le puso, tanto a la tarea como al crecimiento de la empresa.
Tan cómodo y valorado te sentís en la empresa que no hay nada que te gustaría mas que verla repuntar y salir del pozo en el que ha caído. Más si tenés en cuenta que, siempre que la empresa creció, vos creciste con ella.
Por medio de un contacto tuyo, aparece la posibilidad de conseguir un cliente que permita estabilizar un poco la situación, generando algo de laburo e ingresos para la empresa. Pero así como el acercamiento de dicho cliente repercutiría en un considerable ingreso para la empresa donde trabajas, también podría representar un importante ingreso para vos si quisieras abrirte y arrancar una empresa por tu propia cuenta, proyecto que siempre estuvo entre tus objetivos laborales a futuro.
¿Qué harías en esta situación? ¿Acercarías el cliente a la empresa para ayudarla a salir del pozo? ¿O aprovecharías la situación para abrirte por tu cuenta y arrancar tu propio negocio?
What would you do?
C viajó hacia el viejo continente y conoció a A.
Vivieron en la misma casa durante 4 meses.
Se hicieron muy amigos y, en algún momento (más específicamente la última semana de C en aquel país), viajaron a Londres por el fin de semana. Estuvieron juntos. Volvieron siendo plural.
C a los 4 días de Londres, viajó a Barcelona por una semana y después emprendió la vuelta.
C estaba completamente enamorada de A.
A es 10 años mayor que C y en dos días será 11.
A a los pocos meses, viajó a África por 16 semanas.
C había vuelto a su país y había retomado sus estudios. Estaba más contenta que nunca, pero le faltaba A. Durante muchos meses al despertarse se preguntaba: ¿Qué hago acá? y luego, la cantidad de aspectos en los que se estaba desarrollando compensaban la balanza haciéndola sentir que si bien no estaba con él, había un montón de cosas que la ataban (por primera vez) a su ciudad, Buenos Aires.
No se hablaban por teléfono, se escribían mails cada tanto.
C se había acostumbrado a 'esperar' y convivió con una ansiedad casi trágica por 10 meses hasta que decidió ponerlo contra las cuerdas. El respondió como C esperaba. De una manera muy poética le dijo que todo era muy lindo, pero que no alcanzaba.
C dio vuelta la página. Se escribieron algunos mails más, simulando una amistad o una cotidianidad inexistente… hasta que dejaron de escribirse.
Hace 5 días C dormía y soñó con A. Soñó que el ‘venía a buscarla’, todo muy romántico, pero no funcionaba. En el sueño no habían diálogos, sólo había sentimientos, una profunda tristeza por los resultados. Dormida se dio cuenta que estaba soñando con él y, aunque el sueño era triste, prefería pasar por ese sentimiento horrible de que no funcionara y verlo, por lo menos un rato, en el sueño.
C se despertó y tenía un mail de A.
A decía que quería ‘ponerse al día’ con la vida de C. Quería llamarla por teléfono.
Ella le dijo que podía hacer el sábado, a las 17 (arg).
El llamó el viernes y ella no escuchó el celular, no hablaron.
El sábado lo esperó, nunca llamó. Tampoco se conectó.
Desde el primer mail, llegaron 4 más (en una semana) y hace dos meses que él no le escribía.
Y la pregunta es: ¿qué carajo quiere? Es decir, porqué llamar cuando ni siquiera hablaban por teléfono cuando los dos sabían que se querían. Porque llamar para ‘ponerse al día’. Porqué. ¿Qué tiene que hacer C?