Morir en la propia o truinfar en la ajena

viernes, 26 de diciembre de 2008
Al hablar de la capacidad de seducción de las personas, hay miles de clasificaciones posibles, pero ahora haré una clasificación simplificada en 3 grupos:
A) Aquellos que son seductores natos. Que saben exactamente qué decir o qué hacer para conquistar, y no porque lo tienen aprendido, sino porque les sale naturalmente. Que no necesitan que el atractivo físico los acompañe, porque tienen una personalidad que seduce aún mas.
B) Aquellos que no son seductores natos (como los "A"), pero que, a fuerza de experiencia, observación y algún que otro consejo externo, lograron aprender el arte de la seducción. Éstos piensan mas qué decir o qué hacer y, a pesar de que no les salga naturalmente, muchas veces consiguen su objetivo de conquista.
C) Aquellos que pueden (o no) ser grandes seductores casuales, pero que cuando lo hacen intencionadamente, les sale todo al revés. Que a pesar de considerarse tan o mas bellos que aquel que tiene mucho éxito, o tan o mas inteligente que aquel otro que no le cuesta encontrar quien le haga compañía, a la hora de pasar a la acción nunca saben como resolver. Que no importa cuanto lo aconsejes, no puede con su genio.

Concentrándonos en el grupo "C", me surge el siguiente interrogante:
¿Es preferible seguir tus propios instintos, aún cuando la experiencia te mostró que no fuiste bendito con el don de la seducción? ¿O mejor seguir los consejos de alguien mas (un "A" o "un "B") que posiblemente den mejores resultados, considerando que, una vez conseguido el interés de la otra persona, es mas difícil cagarla al mostrarse tal cual uno es?

¿Ustedes qué opinan?

8 comentarios:

Zimbon dijo...

Yo me considero un B, pero con fuertes ráfagas de C en muchos casos, y leves brisas de A, esporádicamente...

Y si, muero con la mia, ni hablar! Mas vale mil derrotas propias que algún triunfo ajeno...

Lin dijo...

Me siento una C nata. Después de intentar con técnicas de los A y B, me di cuenta que no solo no me salen, sino que mi C interna siempre sale a flote.
A estas alturas del partido prefiero morir sola siendo una C, que fingir ser una A o una B.

Café (con tostadas) dijo...

No tengo ni pálida idea de en qué grupo estaría yo. No pienso definirlo ahora tampoco, ja. Entonces, voy a hablar desde el otro lado.

Es eternamente más digno un C que se reconoce como tal que uno jugando con los tips de un B (dudo que un A dé consejos!).

Siempre es preferible alejarse del manual y sacarle presión!

Felipe dijo...

Agrego el grupo D al cual pertenezco:
D) En base a años de obseraciones, deducciones y conclusiones, quienes pertenecen a este grupo han conseguido desarrollar una buena capacidad de seduccion, pero a la hora de dar el golpe de gracia fallan rotundamente, ya sea por inexperiencia, porque algo no salio como se habia planeado o por simple mala suerte

Jerry dijo...

Veo que hay mas o menos coincidencia en las opiniones. Yo, en cambio, pienso un poco distinto.
No siempre seguir un consejo de alguien mas experimentado significa dejar de ser uno para fingir ser otro.
Uno no es solamente UNO. Podemos vender exactamente el mismo producto cambiando solo la estrategia de marketing.
¿Qué quiero decir? Que, en mi opinión, al momento de la seducción, hacer algo que a uno normalmente no se le ocurriría, no significa necesariamente que uno no está siendo auténtico.
Distinto sería si uno mostrara características falsas, como aprenderse 3 o 4 pasajes de literatura y venderse como intelectual, o fumarse un porro con la otra persona solo para dar con su onda.
Yo creo que de fracasar constantemente con mis formas, intentaría seguir los consejos de otros, siempre y cuando eso no signifique dejar de ser quien yo soy. Ahora, que eso me salga es otro tema. Como "C" que me considero, por mas que sepa exactamente que conviene o no hacer, no puedo con mi genio y la ansiedad me hace meter la gamba hasta el fondo.

Felipe: ¿¿"años de observaciones, deducciones y conclusiones"?? ¡Tenés 17 años! ¿Cuantos años pueden ser? ¿Dos? Jajaja.

natxus dijo...

Yo creo que, como señaló oportunamente el filósofo vernáculo Jacobo Winograd, una billetera abultada termina convirtiendo a un C en un espectacular A.

Y no caigo en la gilada de que el otro género es atraído solo por interés, Es que el dinero da una seguridad y la posibilidad de manejar ciertas situaciones que ni la mejor parla del mundo consiguen la atención de quien se desea seducir.

Y en definitiva, todo C, abierto a las observaciones y a los consejos será A con la persona indicada.

Gerardo dijo...

Yo creo que la mejor seducción es siendo uno mismo (hablando en base a mi perfil, entro perfectamente y sin vaselina en el grupo C). Las veces que intenté seducir a lo A o B, o me tiré con algo preparado de antemano, oh casualidad salió todo al revés.
A la larga, siendo natural te mostrás como sos y eso es lo que enamora, en mi opinión.

Jerry dijo...

Estimado tocayo:
Entiendo que con "la mejor seducción es siendo uno mismo" te referís a que, de resultar exitosa, es harto gratificante saber que gustás así como sos. En este punto coincido plenamente.
Sin embargo creo que también podés ser vos mismo aún siguiendo consejos de otros. Eso es lo que trato de explicar en mi comentario anterior.
Con respecto a la última oración, tené en cuenta que enamorar y seducir son dos cosas distintas.

Es cierto, también, lo que dice Natxus, que todo C será un A con la persona indicada. No podría coincidir mas.
Igualmente, estamos apuntando a la generalidad de los casos, no a la particularidad de uno.

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